España vuelve a la élite del goalball europeo

  • Boletín: Nº 24 NOVEMBRE 2018

    Temática: Esports, Cultura i Oci Imagen de un partido de la selección española de goalball, en Polonia.

    La selección española masculina de goalball consiguió a finales de septiembre el objetivo del ascenso en el Europeo B que se disputó en Chorzow (Polonia). Los chicos de Paco Monreal lograron una de las tres plazas que daban acceso al grupo de la elite continental en este deporte. Después de varios años entre tinieblas, el goalball español vuelve a estar donde se merece, junto a las mejores selecciones de Europa. Pero las cosas no resultaron nada fáciles en la cita polaca.

    Si bien el arranque del torneo fue muy esperanzador, con dos victorias muy contundentes ante Eslovenia y Portugal, una derrota muy ajustada con Polonia y un empate frente a Gran Bretaña, sembraron algunas dudas. No obstante, el equipo español finalizaba la primera fase en segunda posición y accedía a los cuartos de final. Por el momento, se cumplían los pasos hacia el objetivo.

    Y es ahí, en las eliminatorias directas, donde España debía demostrar que estaba preparada para regresar junto a los grandes. El primer escollo era Israel, a quien los pupilos de Monreal no dieron opción y derrotaron por 8-5. Se había logrado el pase a semifinales. Tan sólo quedaba un peldaño más. Pero entonces se cruzó Ucrania, un rival tremendamente duro contra el que los españoles poco pudieron hacer. Una dura derrota por 7-2 que dejaba al combinado nacional a un cara o cruz para el partido del tercer y cuarto puesto. Ganar y regresar a la élite o perder y continuar en esa larga travesía en el desierto.
    En el camino se volvía cruzar Polonia, quien se llevó el duelo en el partido de la primera fase. Y todo hacía indicar que así sería también en este nuevo enfrentamiento. Y es que no pudieron empezar peor las cosas para los españoles. Al inicio del segundo tiempo perdían por 5-2. La tercera plaza parecía casi imposible, pero de la mano de un Javi Serrato espectacular y un Félix Vargas decisivo, se produjo un inesperado vuelco en el marcador hasta el 10-5 final. España abandonaba el grupo B tras tres años en él. No era de extrañar, por tanto, las lágrimas de alegría y emoción de toda la selección española, tanto jugadores como cuerpo técnico.

    No pudo ser para las chicas
    El punto negativo de este Campeonato de Europa B fue la eliminación en cuartos de final del combinado femenino. A pesar de realizar un buen torneo, las chicas no pudieron culminarlo con el ascenso y finalizaron en sexta posición. La primera fase se saldó con dos victorias ante Polonia y Hungría y dos derrotas frente a Holanda y Finlandia. Se colaban así como terceras de grupo para medirse a Suecia en la eliminatoria de cuartos, esa barrera entre el todo y la nada. La selección femenina cayó por un ajustado 2-3 y se vio abocada a pelear por las plazas 5ª a 8ª. Primero venció por un contundente 6-0 a Polonia para posteriormente caer con Holanda por 1-5. Así se despedía el equipo femenino, con un regusto amargo por esa sexta posición y, sobre todo, por no poder alcanzar el objetivo de ascenso.